A partir del 2009 el 31 de marzo se celebra en todo el mundo: “El Día Internacional de la Visibilidad Trans (Travesiti, Transgenero, Transexual)”.

Esta efeméride nace con el propósito de concientizar y sensibilizar a la población sobre el grave problema de discriminación que viven las personas transgénero en el mundo; debiendo así remarcar el valor de vida de manera abierta, sin ningún tipo de prejuicio, además sin dejar de reconocer la fuerte lucha que han llevado personas trans.

Rachel Crandall es una mujer transgénero precursora de los derechos de esta comunidad ya que por años ha participado en esta lucha. En la actualidad ella es activista y es la fundadora de la organización “Transgender Michigan”, la cual aporta recursos y apoyo a la población transgénero.

Desde niña Rachel tuvo que enfrentarse a duros desafíos teniendo que asumir una sexualidad que no correspondía a sus necesidades e intereses personales. Sin embargo hoy, ha podido superar algunas barreras y ser un ejemplo para todas las personas que han tenido que vivir una experiencia igual o parecida a su historia.

Gracias a ella y a su lucha a partir del año 2009 se conmemora este día.

Ahora debemos hablar de lo que significa ser una persona Trans; y esta es una persona cuya identidad de género no coincide con la asignada al momento de nacer, y que hace una transición a otro u otros.

Las personas trans pueden adecuar su género a lo masculino o a lo femenino, o no. Reconocer la realidad trans implica reconocer que, por un lado, hay estereotipos construidos desde un sistema patriarcal sobre lo masculino y lo femenino. Y por otro lado, que no todas las personas se identifican con la construcción de género que les fue asignada al nacer, pero eso no implica necesariamente asumir la identidad del “otro” género, sino que cada persona se construye a sí misma.

En la actualidad en algunos países las personas transgénero puedan someterse a una cirugía para cambiar sus órganos genitales y que esto les permita identificarse con el sexo con el cual se sientan más a gusto de acuerdo a su orientación sexual. También en algunos casos es necesario establecer una terapia hormonal para que los cambios sean más notables.

Lamentablemente, a pesar de lo mucho que se ha tratado este controvertido tema a nivel mundial, en muchos países siguen ocurriendo atropellos y violaciones en contra de las personas trangénero y de toda la comunidad LGBT.

La Organización de las Naciones Unidas en el año 2011 aprobó una resolución para defender los derechos humanos de todas las personas con una determinada orientación sexual, así como una identidad o expresión de género y donde queda prohibido cualquier tipo de violencia o discriminación en contra de ellas en ningún país del mundo.

En este decreto se busca proteger la integridad física y emocional de todos los adultos, jóvenes, niños, lesbianas, bisexuales, transexuales y toda la comunidad LGBT a nivel mundial y al mismo tiempo, hacer respetar sus derechos humanos.

En México podemos encontrar que dentro de la Constitución Política de la Ciudad de México, en el inciso H de su artículo 11º, reconoce a las personas del colectivo LGBTTTI como grupo de atención prioritaria y establece la obligación de adoptar las medidas necesarias para promover, respetar, proteger y garantizar sus derechos, así como eliminar progresivamente las barreras que impiden la realización plena de estos, para que puedan alcanzar su inclusión efectiva en la sociedad. Todo ello mediante la garantía de su participación democrática y social, su derecho a una vida libre de violencia y discriminación, la no criminalización, represión o reclusión y la capacidad para decidir sobre su persona y patrimonio, así como el ejercicio de sus libertades, independencia, privacidad, intimidad y autonomía personal.

 Al igual la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece en el párrafo quinto de su artículo primero, la prohibición de ejecutar cualquier acción que atente contra la dignidad humana o bien que anule o menoscabe los derechos y libertades de las personas, la cuales tengan su origen en prejuicios del género, sexo, las preferencias sexuales entre otras.

Es por ello que urge que las naciones del mundo garanticen el acceso efectivo y universal al reconocimiento y visibilidad de la identidad sexo-genérica de las personas trans. Al igual y no menos importante es urgente que como personas comencemos a actuar de otra manera; comportándonos desde el respeto y la tolerancia hacia todos los demás, ya que solo así mejoraremos como sociedad y humanidad.